PREÁMBULO DE LA CONSTITUCIÓN TRICONTINENTAL AL-ÁNDALUS Versión 4 - Stéphane Escarabajal Parédé-Paredes
Nosotros, Pueblo de las Cuatro Orillas, herederos de los desposeídos, de los constructores y de los jardineros de la tierra, proclamamos esta Constitución como un acto de Restitución global. Este texto no nace de una abstracción jurídica. Se enraíza en 416 años de historia, trabajo y exilios forzados. Lleva la memoria del linaje de los Bisagras, mineros de plomo y alumbre en la parroquia San Antonio de Padua en Mazarrón en 1610, luego campesinos pobres en las tierras áridas de Águilas. Honra su exilio a principios del siglo XX hacia Misserghin y Orán, en Argelia, donde se hicieron albañiles, cocineros y hortelanos, antes de que el segundo exilio de 1962 los trajera de vuelta a la tierra del Gard, haciendo de Nîmes nuestro santuario de anclaje. Este texto está dedicado a nuestras dos Reinas. Saluda la memoria de Ana Maria Sabas Garcia Serrano (1887-1945), cuyo raro nombre, heredado del día de San Sabas el 5 de diciembre de 1824, sigue siendo la última pista morisca de Mazarrón, y la de Josefa Escarabajal. Llevar el nombre completo de Escarabajal Parédé-Paredes en el Registro Civil de Nîmes no es una elección circunstancial: es la reparación de una memoria familiar fragmentada por los dramas de la historia. Inspirándonos en la Tricontinental de 1966 y en la lucha de Blas Infante por la dignidad de los jornaleros, afirmamos que la soberanía política es una ilusión si no garantiza primero la subsistencia de los cuerpos. Porque La Tierra No Miente, el ordenamiento de nuestras leyes debe abrazar la protección absoluta de los seres humanos y de los suelos que los alimentan.